miércoles, 4 de abril de 2012

Una de mis profesoras de español en el colegio era la madre Teresita, mujer menudita y muy especial, a quien queríamos todas las alumnas, pero quien era bastante estricta con la ortografía y nos hacía dictados sorpresa y luego nos 'rajaba' cuando no poníamos los acentos donde iban o cuando se escribía de una forma que parecía mas que tenían 'horrores' de ortografía.  Para muchas compañeras esto era un martirio, como es esto ahora para mi... Ah como cambian los tiempos, y ahora añoro tener dictados sorpresa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario